martes, 3 de julio de 2012

Servicio social


Viernes 1º de junio del 2012


Entre paredes, colores, arte, ingenio, mucho talento y amor se lleva acabo una jornada complementaria del taller de artes Sin violencia, con arte y con conciencia. Los alumnos de este asisten de forma muy cumplida a la cita hecha por Johan Capador a la una de la tarde (1:00pm) a las afueras del colegio Sorrento sede A, una salida académica  parcialmente gratuita que tiene como objetivo aprender sobre el arte en algunas de las diferentes técnicas existentes. Al inicio de la tarde la mama de una de las niñas asistentes se evidencia muy preocupada por el bienestar de su hija durante la salida, por lo cual William David se compromete a llevar a su hija hasta el lugar en donde residen, calmando un poco a la madre, pero su tranquilidad solo se hace evidente hasta que habla con la profesora acompañante del taller los días sábados, la cual le informa la forma de actuar y la responsabilidad de los muchachos. Minutos después se encuentran en un medio de transporte en camino hacia EL MUSEO ARTISTICO DE FERNANDO BOTERO pintor colombiano.
Al llegar al centro de la capital y tras caminar pocos pero muy importantes minutos llegan al sitio, al mismo tiempo al lugar asistían varios colegios oficiales, en esta ocasión contamos con la suerte de tener como guía a Johan Esteban, pues él ya había visitado con anterioridad el sitio y se había informado muy bien sobre lo que allí verían.
Entre las cosas mas importantes y que nunca se toman en cuenta nos hablo sobre la iluminación de algunos cuartos, pues el maestro Fernando Botero en algunas de sus obras maneja como temática el atardecer, la mañana y el anochecer de acuerdo a esto las luces del museo se hacen mas o menos notorias, otro de los datos relevantes fue notado por William David en quien se presento la duda: ¿Por qué los nombres de las obras son tan comunes, deducibles y en muchas ocasiones repetidos? Duda que el guía resolvió diciendo “botero llego a tener tan grande numero de cuadros que no se sabia como llamarlos y por esto algunos se repetían…”.










Adicionalmente a las obras de botero en el museo se encontraba su colección personal de cuadros de artistas varios a nivel mundial, en donde se notaba cierta preferencia por las imágenes que tuvieran a los humanos como seres de sentimientos y su esplendor físico. En algunas de las fichas técnicas se encontraban en la esquina inferior derecha un número dentro de unos auriculares, es un nuevo proyecto didáctico que se quiere implementar y es la explicación de la elaboración de algunos cuadros mediante el sonido forma contundente de atrapar la atención de los visitantes. 


William D Sanchez.

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