Viernes 1º de junio del
2012
Entre
paredes, colores, arte, ingenio, mucho talento y amor se lleva acabo una
jornada complementaria del taller de artes Sin violencia, con arte y con
conciencia. Los alumnos de este asisten de forma muy cumplida a la cita hecha
por Johan Capador a la una de la tarde (1:00pm) a las afueras del colegio
Sorrento sede A, una salida académica parcialmente gratuita que tiene como objetivo
aprender sobre el arte en algunas de las diferentes técnicas existentes. Al
inicio de la tarde la mama de una de las niñas asistentes se evidencia muy
preocupada por el bienestar de su hija durante la salida, por lo cual William
David se compromete a llevar a su hija hasta el lugar en donde residen,
calmando un poco a la madre, pero su tranquilidad solo se hace evidente hasta
que habla con la profesora acompañante del taller los días sábados, la cual le
informa la forma de actuar y la responsabilidad de los muchachos. Minutos
después se encuentran en un medio de transporte en camino hacia EL MUSEO
ARTISTICO DE FERNANDO BOTERO pintor colombiano.
Al
llegar al centro de la capital y tras caminar pocos pero muy importantes
minutos llegan al sitio, al mismo tiempo al lugar asistían varios colegios
oficiales, en esta ocasión contamos con la suerte de tener como guía a Johan
Esteban, pues él ya había visitado con anterioridad el sitio y se había
informado muy bien sobre lo que allí verían.
Entre
las cosas mas importantes y que nunca se toman en cuenta nos hablo sobre la
iluminación de algunos cuartos, pues el maestro Fernando Botero en algunas de
sus obras maneja como temática el atardecer, la mañana y el anochecer de
acuerdo a esto las luces del museo se hacen mas o menos notorias, otro de los
datos relevantes fue notado por William David en quien se presento la duda:
¿Por qué los nombres de las obras son tan comunes, deducibles y en muchas
ocasiones repetidos? Duda que el guía resolvió diciendo “botero llego a tener
tan grande numero de cuadros que no se sabia como llamarlos y por esto algunos
se repetían…”.
Adicionalmente
a las obras de botero en el museo se encontraba su colección personal de
cuadros de artistas varios a nivel mundial, en donde se notaba cierta
preferencia por las imágenes que tuvieran a los humanos como seres de
sentimientos y su esplendor físico. En algunas de las fichas técnicas se
encontraban en la esquina inferior derecha un número dentro de unos
auriculares, es un nuevo proyecto didáctico que se quiere implementar y es la explicación
de la elaboración de algunos cuadros mediante el sonido forma contundente de
atrapar la atención de los visitantes.
William D Sanchez.
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